Gabriel supera su discapacidad y ayuda a otras personas desde el IECA

Para Gabriel Castillo Chávarri la vida le inició con prisa, ya que nació prematuro, a los siete meses, y con parálisis cerebral infantil; tras una vida de retos actualmente se desempeña como promotor estatal de discapacidad en Guanajuato, adscrito al DIF Nacional y a la Secretaría de Derechos Humanos y capacitador del Instituto Estatal de Capacitación (IECA).

Gabriel creció junto a su hermano gemelo, quien no tuvo discapacidad, y desde los primeros años entendió que su camino estaría marcado por terapias, viajes constantes para rehabilitación y una disciplina que, sin saberlo, acabaría definiendo toda su trayectoria.

Actualmente se desempeña como promotor estatal de discapacidad en Guanajuato, adscrito al DIF Nacional y a la Secretaría de Derechos Humanos; coordina trabajos en los 46 municipios, entrega informes periódicos y funge como enlace para fortalecer políticas públicas de inclusión.

También se incorporó al Instituto Estatal de Capacitación (IECA), donde imparte talleres de desarrollo personal, liderazgo e inclusión, además de promover cursos como Lengua de Señas Mexicana, repostería, barbería y oficios técnicos.

Hoy, a sus 49 años, aseguró que la discapacidad nunca fue un freno, sino una condición más en su historia.

“Mi mamá siempre me decía que yo no tenía discapacidad, que no usara eso como excusa y tenía razón, la verdadera limitación está en el cerebro”, recuerda.

En la infancia viajó a Estados Unidos para recibir terapias intensivas que moldearon su resistencia física y mental. Sin embargo, cuando los médicos confirmaron que no podría caminar, Gabriel tomó la segunda gran decisión de su vida, dedicarse por completo al estudio.

“Siempre quise ser piloto aviador como mi hermano; me encantan los aviones. Pero tengo los pies bien puestos sobre la tierra y sobre esta silla de ruedas”, comentó.

Esa mezcla de realismo y voluntad lo llevó a concluir sus estudios mediante exámenes especiales, con calificaciones que superaron incluso a las de compañeros sin discapacidad.

Con el tiempo, construyó una sólida formación académica, terminó una licenciatura en Derecho con especialidad en Juicio de Amparo, se especializó en Notariado Público y obtuvo una maestría en Derecho Constitucional.

“La rehabilitación me formó y el estudio me abrió camino, las personas con discapacidad no debemos llegar a pedir un trabajo diciendo que necesitamos el puesto, sino que debemos llegar a decir cuáles son nuestras habilidades y sabernos vender”, resume.

Pero su historia también está hecha de afectos. Gabriel Castillo reconoció que el soporte emocional que lo sostuvo fueron su mamá y su tía, mujeres que aseguró, nunca le permitieron instalarse en la idea del “pobrecito”.

Esa visión marcó su concepto de inclusión, que para él va mucho más allá de abrir una puerta.

“Integración es cuando te llevan a la fiesta y te dan de comer. Inclusión es cuando puedes acercarte tú mismo al buffet y elegir tu comida sin que nadie decida por ti”.

Esa distinción también la ha aplicado al ámbito gubernamental; aunque reconoció avances en el estado de Guanajuato, señaló que aún falta construir accesibilidad en tres dimensiones: mental, emocional y urbana.

“La accesibilidad mental es que te vean como persona; la emocional, que se involucren con nuestros sentimientos; y la urbana, que las políticas públicas duren más que cualquier gobierno”, explicó.

Gabriel Castillo defendió que las personas con discapacidad deben dejar atrás la idea de la dependencia y asumir corresponsabilidad.

“La discapacidad no es una condición de pobrecito; tenemos derechos, pero también obligaciones; no se trata de estirar la mano; se trata de tocar puertas y demostrar qué podemos aportar”.

Si bien actualmente cuenta con trabajos dentro del gobierno, reconoció que estos escenarios pueden cambiar en cualquier momento, por lo que busca generar conciencia en las autoridades sobre la importancia de crear oportunidades reales y permanentes. Señaló que las personas con discapacidad deben tener acceso a empleos donde puedan explotar sus habilidades y no depender únicamente de programas o apoyos temporales.

“Queremos trabajo digno, no lástima; oportunidades, no programas que se acaban cuando cambia un funcionario”, puntualizó.

Aseguró que su propósito de vida es servir; desde los 28 años comenzó a dar conferencias, la primera titulada Persiguiendo un sueño, y desde entonces adapta cada charla según su público, ya sea estudiantil, empresarial o institucional.

“Si no atrapas a los estudiantes desde el inicio, los pierdes, los empresarios buscan claridad. La comedia me permite llegar a todos”.

Destacó que lo más valioso para él es la capacitación, algo que nadie puede quitarte, algo que te llevas contigo al morir.

“Quiero explotar al máximo esta oportunidad. El conocimiento y las certificaciones nunca sobran; lo único que te llevas cuando mueres es tu preparación”, comentó.

Gabriel Castillo añadió que las personas que consuman sus capacitaciones y conferencias que ofrece, abonarán a una recaudación para apoyar a distintas campañas, proyectos y funciones que se dedican a ayudar a personas con distintas discapacidades.

Asimismo, cuenta con redes sociales donde comparte su experiencia de vida y sus conferencias. A las y los interesados en conocer su contenido, le puede seguir en Instagram con el usuario @gabrielcastillochavarri y en Facebook en su página oficial: Gabriel Castillo Chávarri. Con su frase insignia “Tu éxito sobre ruedas”, Gabriel Castillo resume una vida marcada por la disciplina, la fe y la convicción de que el límite más difícil de vencer no está en el cuerpo, sino en la mente.